Imagen de la serie "Arabescos" de Katia Godoy Velo
“No sabía que una memoria llena de silencios y miradas podía convertirse en una bolsa de arena que vuelve la marcha difícil”.(Tahar Ben Jelloun)
Ibtisam cerró la puerta del coche y se arregló el pañuelo con un gesto rápido. No miraría atrás. La casa de su infancia desaparecería envuelta en la nube de humo del escape del viejo Renault. Bajó la mirada hacía sus manos -primorosamente decoradas con henna de color cobrizo- y sonrió recordando la fiesta del día anterior…el incienso, el azahar y la danza. En un año estaría de vuelta cargada, de nuevo, de regalos.
Una suave patadita desde su interior le hizo recuperar el momento presente…esa larga y bacheada carretera hacía el futuro que daba respuesta a sus preguntas en otro idioma…dónde él nacería, bajo el mismo cielo.


El pasado, el presente y el futuro, antes de encender el motor del auto. Me encantó, sobre todo porque recupera el instante y todo se vuelve presente. Me encantó.
Beso.
Bantabah
Exquisito relato !!! la vida conjugada en los tres tiempos...en un mismo tiempo ...maravilloso!!!
un beso genia!
Preciosa maternidad¡¡
Tienes el poder de la sugerencia y lo que escribes cobra vida con dos palabras. Cuida ese don
Precioso relato bantabah. Una vida ya vivida, pero por vivir aún y una nueva esperando.
Un beso
el futuro está preñado de sueños....
precioso (como siempre).
besos de henna.
Una delicia Lourdes, eres genial.
Besos y feliz semana.