Imagen: "Manos" por Gaston-Alvz-Fotogallery

1 de Febrero

9:30 horas.

-Ahora es el momento- le espetó. Déjate de tonterias y póntela.

- No – contestó ella dignamente- me da más miedo la aguja que el dolor.

- Tú sabrás, pero desde luego no te entiendo…teniendo la posibilidad de sufrir menos…

15:30 horas.

- Por favor, me estoy rompiendo por la mitad – con un hilo de voz que no pasaba de su cuello- me da igual la aguja, lo que sea, ponedme lo que sea…

- Demasiado tarde, bonita. Tranquila que va bien, muy bien.

- ¿Está seguro? – sacando a empujones una sonrisa- yo diría que me estoy muriendo.

- Sí, parece que te mueres – con toda la parsimonia en su voz y sin despegar la mirada del libro- pero luego se te olvida…

18:30 horas.

- Media horita más y ya estará todo resuelto – mientras le agarraba la mano y le pasaba una gasa humedecida por la cara y las manos-, puedes gritar un poco si quieres…pero sólo un poco…

- No sé gritar, es uno de mis defectos – le contestó ella vocalizando entrecortadamente.

- Pues si no aprendes ahora, dudo que lo hagas nunca – con una carcajada – venga, que ya nos vamos…veo su cabecita.

19:00 horas.

Un peso cálido, muy cálido, sobre su vientre…un calor que se irradiaba a todo su cuerpo, hasta el último rincón, atravesando las barreras físicas, la piel…

Estaba allí, sobre ella…de repente, todo el dolor cobró sentido.

(Para Eva)