El espejo
Imagen: Retrato de Edward James. (La Reproduction interdite). 1937
Después de la cena de cumpleaños, la casa quedó desierta y silenciosa, ni siquiera se percibía el eco de las últimas conversaciones, esa estela que siempre queda tras el paso de una riada humana. Eduardo recibió con una sonrisa todos sus regalos, entre ellos "El camino a Wigan Pier", pero permanecía pensativo y aprovechó las tapas verdes del libro para hundir en ellas su mirada y abstraerse mientras las acariciaba. Todos notaron su cansancio y decidieron ir retirándose.
En la chimenea, unas pobres brasas animaban al recuerdo de un buen fuego, breve futuro de un glorioso pasado. Un año más, se colocó frente a ella y levantó la cabeza, en el espejo que la coronaba encontró la misma respuesta de los tres últimos años…la misma imagen obstinada y permanente que le hizo pensar que definitivamente se había dado la espalda, que nunca más conseguiría verse frente a frente y que el tiempo que le quedara de vida sólo podría perseguirse sin alcanzarse…


23 mar 2008 | 11:26
Eduardo ha debido mirarse en el fuego y no en el espejo. El fuego nos mantiene vivos, no permite que nos demos la espalda.
Beso.
23 mar 2008 | 11:38
Pues vaya vida mas decepcionante, porque el último parrafo es muy triste. Yo espero no llegar nunca a eso, porque sería una pena el no poder verse frente a un espejo, y no de cara, sino de alma.
Un beso bantabah, y me ha gustado a pesar de lo triste que es el final.
24 mar 2008 | 12:20
Buenas noches Bantabah
24 mar 2008 | 01:44
VAMOS, VAMOS BANTABAH
Pienso como nuestras amigas Flor y Aereon, prefiero no verme
Besos
24 mar 2008 | 03:16
Muy buenas tus palabras ¿Era el cumpleaños de Eduardo?, me estoy dejando la vista pero no veo el título del libro. El cuadro curiosísimo, una imagen que nos devuelve lo que efectivamente queremos ver y no vemos (no nuestro rostro), sino el cogote...(curiosamente el libro si se refleja bien). Un saludo.
24 mar 2008 | 04:44
Hola davichof: yo tampoco he conseguido descifrar el título del libro jejej...pero sustituimos la buena vista por la imaginación...et voilá!. Saludos y gracias por pasarte.
Hombre del tibet: estaba pensando que debe ser interesante la vista de tus orejitas por detrás ;). Un beso.
Fernando: Buenas tardes, capi.
Aereon: tienes razón...muy decepcionante no conseguir mirarte de frente..a los ojos. Muchos besos guapa
Flor de loto: el fuego purifica y limpia...los espejos engañan a veces...y desvirtúan. Besos.
24 mar 2008 | 10:31
está genial tu relato, banta.
Mañana quito todos los espejos, por si acaso ;)
oseb nu.
25 mar 2008 | 05:10
El libro es La nausea, pero en el espejo se refleja como El extranjero, lo veo muy claro
26 mar 2008 | 05:14
Los espejos muchas veces no devuelven la "verdad" me ha gsuatdo mucho que hayas elegido esa pintura de Magritte, va fantástico al texto.
Besos:-)
P.D. No se cual es el libro, yo no soy capaz:-)
26 mar 2008 | 06:34
Me encanta ese cuadro y me ha encantado tu relato. BESOS INQUIETANTES Y SURREALISTAS.
Iñakito.
26 mar 2008 | 10:32
que bonito ojala todos pudieramos impedir queel tiempo nos alcanzase , yo de mmento le gano el fuego , ya veremossi me pilla el muy bribon , mil besos guapa.
27 mar 2008 | 11:07
Cuando me miro al espejo, veo unos ojos, pero debería buscar una mirada. Veo unos labios, pero debería buscar un rictus, una manifestación de mi estado de ánimo. Veo una cara, y debería buscar una expresión. Descubrirme a mí misma, entenderme y corregir mis errores es la mejor forma que puedo encontrar para aprender a caminar por la vida sabiendo dónde piso, con paso firme y sin vacilaciones. Si no, no tiene ningún sentido. Es muy importante saber quién soy realmente, aunque a veces no me guste lo que veo. Conocer la verdad no siempre es fácil, al contrario: la mayoría de las veces descubrir la pura realidad lleva implícito cierto dolor. Todos tenemos nuestras luces y nuestras sombras, cosas buenas y cosas que no lo son tanto.
28 mar 2008 | 04:13
¿A quién coñe se le ocurre regalar ese libro peñazo de Orwell?
Ni aún siendo Eduardo un sindicalista de pro.
Desde luego, si me regalan ese libro... dejo de invitar a esa persona a más cumpleaños de por vida. Por no decir que emulando a un personaje de Manolo Vázquez Montalbán, iría derechito a alimentar las brasas de la chimenea.
;-) saludos.
2 abr 2008 | 12:40
cuando uno quiere no vers, lo consigue
saludos