Sangre de Pez. Gustav Klimt

En una noche de noviembre, lluviosa y fría, de 1907, Gustav y Egon conversan junto a una ventana donde se van formando caprichosas formas líquidas que resbalan pausadas, buscando su sitio en la tierra.

Uno el maestro, otro el discípulo, pero intercambiando papeles, en constante evolución, en una competencia creativa formado una cadena de coincidencias, dos genios encadenados... vasos comunicantes.

- Soy un mirón Egon, un reportero sensacionalista- Gustav cierra los ojos en gesto evocador-, preparada para una abrazo, entregada, en sensual espera...la mujer y todas sus actividades más íntimas...no puedo dejar de mirarlas.

Egon se sonríe, puede entender la pasión de su colega y luego se lo mostrará, cuando cese la lluvía, ya imagina el boceto, lo ve perfectamente en ese cristal cubierto de gotas...es un rostro femenino y un cuerpo turbado...

El gato de Gustav se pasea por la habitación con sinuosos movimientos, los helechos en el jardín se cimbrean con las ráfagas de viento y lluvia, las llamas del fuego se retuercen avivando sensaciones...todo alrededor se mece...todo arte es erótico.

Die Tanzarin. Egon Schiele