Mi ombligo es un agujero negro donde desaparecen tus palabras malditas. Tu deseo desintegrado se posa alrededor formando cordilleras imposibles de transitar y hasta sobrevolarlas es arriesgado. No mires en mi interior, quédate sobre la piel, soy impermeable a tu errática presencia, incluso a tu ausencia. Soy libre de ti, por encima del amor...por decreto.