"Si ella fuera embarcación le gustaría ser velero. Deslizarse empujada por los azares del viento, no tener prisa ni rumbo, no hacer ruido. Pero le tocó ser mujer y anda por la vida corriendo tras el destino de otros, fingiendo que se dirige a lugares precisos, haciendo un ruido de sartenes y tacones apresurados, subida en un taxi que maneja un árabe perdido en Harlem, bajándose de un avión que olvidó sus maletas, abrazando a sus hijos como si pudiera hacerlos invulnerables, como si eso les asegurara el recuerdo de una infancia feliz..."

(Ángeles Matretta)

Hoy pienso en otra mujer, una mujer que no usa tacones, ni utiliza taxi para desplazarse...es también una mujer trabajadora, cuida de sus hijos, y seguro que sueña con una vida mejor para ellos...